Guía para quien convive con un gato · 08

Cómo presentar a dos gatos, paso a paso

¿Vas a adoptar un segundo gato? Cómo presentar a dos gatos paso a paso, preparar la habitación del recién llegado y saber cuándo ir más despacio.

Por Miauly · Publicado el 19 de octubre de 2026 · Actualizado el 19 de octubre de 2026

Has decidido adoptar un segundo gato. Ya te imaginas a los dos dormidos juntos en el sofá. Puede pasar, pero rara vez el primer día. Saber cómo presentar a dos gatos exige paciencia: los gatos son territoriales y, al principio, un desconocido es una amenaza. La buena noticia es que una presentación lenta y bien hecha aumenta mucho las posibilidades de una convivencia tranquila.

La regla de oro es una: ve al ritmo del gato más inseguro.

Antes de decidir

No todos los gatos quieren compañía. Antes de adoptar otro, piensa:

  • ¿Tu gato ha convivido bien con otros gatos?
  • ¿Es joven y juguetón, o mayor y de costumbres fijas?
  • ¿Hay espacio para dos, también en altura?
  • ¿Puedes añadir otro arenero, otro comedero, otro rascador y otro sitio alto?

Los gatos que se crían juntos suelen llevarse mejor, y dos gatos de edad y energía parecidas lo tienen más fácil. Un gatito revoltoso y un gato mayor y tranquilo, en cambio, pueden acabar cansándose el uno del otro.

La habitación del recién llegado

Antes de cualquier encuentro, el gato nuevo vive unos días en una habitación solo para él. Una que el gato de casa use poco es ideal. Dentro debe tener:

  • comida y agua;
  • un arenero;
  • una cama y un escondite, como una caja de lado;
  • un rascador y algún juguete.

Deja el transportín abierto en la habitación: será su refugio. El recién llegado puede necesitar unos días, a veces un par de semanas, para sentirse tranquilo. No hay prisa.

Las etapas de la presentación

Cada etapa dura lo que haga falta. Si en algún momento uno de los dos se asusta o se pone tenso, vuelve a la anterior.

1. Conocerse por el olor. Los gatos se reconocen sobre todo por el olor. Intercambia sus mantas, o frota un paño suave en las mejillas de uno y déjalo junto al comedero del otro. Si huelen sin bufar, buena señal.

2. Cambiarse de espacio. Deja que el gato nuevo explore el resto de la casa mientras el otro está en la habitación. Así cada uno conoce el olor del otro sin verse.

3. Verse de lejos. Una barrera para bebés, una puerta entreabierta y bloqueada o una malla les permiten verse sin tocarse. Dales comida o premios durante estos encuentros, a una distancia a la que estén tranquilos.

4. Encuentros cortos y vigilados. Quita la barrera unos minutos, contigo delante. Si el ambiente se tensa, distráelos con un juego. Termina el encuentro antes de que alguno se ponga nervioso.

5. Un poco de libertad. Cuando los encuentros vayan bien, déjalos juntos ratos cortos sin vigilancia. Ve alargando poco a poco.

La comida, tu aliada

Comer cerca, pero a distancia, ayuda a que asocien al otro con algo bueno. En las etapas 3 y 4, pon los comederos a cada lado de la barrera, lo bastante lejos para que los dos coman tranquilos. Comida a comida, acércalos un poco. Si uno deja de comer o se queda mirando fijamente al otro, has ido demasiado deprisa: vuelve a separarlos.

Lo que no hay que hacer

  • Meter a los dos en la misma habitación «a ver si se apañan».
  • Coger a un gato en brazos para presentárselo al otro.
  • Regañar o castigar al gato que bufa: tiene miedo, no es malo.
  • Separarlos con las manos si se pelean. Usa un cojín o un ruido para cortar la pelea.

Uno de cada, y uno más

Gran parte de las peleas entre gatos nacen de la competencia por los recursos. Cada gato debe tener lo suyo, más uno extra, repartido por la casa:

  • areneros;
  • comederos, separados entre sí;
  • bebederos;
  • rascadores;
  • sitios para dormir, en alto y a ras de suelo;
  • escondites.

Si todos los comederos están en la cocina y todos los areneros en el baño, un gato puede «vigilarlos» e impedir que el otro los use.

El conflicto silencioso

No toda la tensión acaba en peleas. Muchas veces el conflicto es silencioso. Fíjate en un gato que:

  • mira fijamente al otro durante mucho rato;
  • se sienta delante del arenero o de la puerta y corta el paso;
  • aparta al otro del comedero o de tu regazo;
  • obliga al otro a esconderse o a ir pegado a las paredes.

El gato que lo sufre puede empezar a orinar fuera del arenero o a comer menos. Para leer mejor estas señales, la guía sobre el lenguaje corporal del gato te ayudará.

Si las cosas no van bien

Si después de semanas siguen peleándose:

  • vuelve unas etapas atrás y avanza más despacio;
  • añade recursos y sitios altos;
  • llévalos al veterinario: un gato con dolor está más irritable;
  • pide al veterinario consejo o el contacto de un especialista en comportamiento felino.

Un difusor de feromonas sintéticas a veces ayuda a bajar el estrés, pero no sustituye una buena presentación.

También sirve en una casa nueva

El método de la habitación funciona igual cuando es toda la familia la que se muda. Si vas a cambiar de casa, lee cómo ayudar a tu gato en viajes y mudanzas.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tardan dos gatos en aceptarse?

Depende de los gatos. Algunos se aceptan en pocos días y otros necesitan semanas. Sigue el ritmo del más inseguro.

¿Es normal que se bufen al principio?

Sí, algún bufido en las primeras fases es normal. Pero si se atacan o uno deja de comer, vuelve a las etapas anteriores.

Fuentes y nota editorial

Texto preparado por Miauly a partir de las fuentes indicadas, consultadas el 19 de octubre de 2026.